Ahí encontré mi profesión.
Planeta. Relojes, libros, enciclopedias. Salía a la calle cada mañana sabiendo que si no vendías, no comías. Hubo meses en que tenía que poner dinero para ir a trabajar.
Persistí. El primer año quedé entre los diez mejores vendedores de España. Me ascendieron a jefe de equipo. Con veintiún años gestionaba personas que me doblaban la edad.
Y entendí algo que no se aprende en ningún aula: el talento sin formación tiene techo.
Después de Planeta entré en Michael Page como headhunter. Aprendí la venta consultiva y B2B. Fui de los mejores rookies del año. Me volvieron a llamar para arrancar un proyecto nuevo en formación: monté la estructura comercial desde cero en Barcelona, Madrid y Baleares. Reclutaba, formaba y vendía. Me fui años después habiendo llevado el negocio de cero a varios millones de euros.
Mientras construía equipos GTM nunca dejé de formarme. Máster en Dirección Hotelera y F&B. Máster en Ventas B2B en Nuclio. Formaciones de liderazgo para directivos en Stepstone. No porque me lo exigieran. Porque entendí desde Planeta que la acción sin reflexión se agota.
Entré en Turijobs con treinta años. En 2020 llegó el COVID: pasamos de cuarenta personas a cinco. Lo sacamos adelante. En 2022 me convertí en CRO.